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Nota calidad cosecha 2006
Después del verano del 2005, que dejó las reservas de agua del suelo agotadas, las lluvias caídas durante el otoño e invierno, alrededor de 400 l/m2, han permitido que la cepa tuviera agua disponible en el suelo para poder desarrollar de forma correcta, el crecimiento vegetativo y de los racimos, desde el inicio de la brotación, hasta el envero de la uva.
El cultivo de la viña de forma equilibrada tanto en el abono, el número de borrones productivos, el número de racimos por cepa, y la buena inducción floral del año anterior, han permitido llegar al mes de Setiembre con una cosecha excelente.
A nivel cualitativo, las elevadas temperaturas del mes de Julio y la escasa pluviometría, desde el mes de Febrero hasta el mes de Agosto de este año, han inducido un fenómeno nombrado “stress hídrico post envero”, es decir, la falta de agua disponible para la planta del envero en la cosecha. Esta falta de agua en el proceso de maduración del racimo, hace que las transformaciones químicas que se dan lugar en este momento en el interior del grano de uva, mejoren los aspectos cualitativos, sobre todo el nivel de grado alcohólico probable, equilibrado con una buena acidez que permitirá obtener un producto final de muy buena calidad.
La cosecha ha estado muy temprana, la más avanzada que se recuerda. Cabe aclarar que la fecha de cosecha la marcan los controles previos de maduración de la uva de cada pago de la finca, en función del elaborado al cual irá destinada la uva, ya sea vino base para cava, ya sea vino tranquilo. Así, la vendimia empezó en la Finca d’Espiells el 2 de Agosto, con el Chardonnay destinado a la elaboración del cava Milesime, consiguiendo una uva excelente y manteniendo las características varietales muy acentuadas. El resto de variedades utilizadas para la elaboración de cava (Macabeu, Xarel.lo i Parellada), han sido vendimiadas unos diez días antes que en otros años menos calurosos, consiguiendo así alcanzar un máximo cualitativo, que se ha traducido en vinos aromáticos y equilibrados.
Por lo que se refiere a las variedades tintas, situadas en nuestra Finca de Can Massana, en la zona alta del Penedès (600 m de altitud), la climatología ha sido muy beneficiosa, porque las lluvias del mes de Agosto han tenido lugar antes del envero, permitiendo una maduración extraordinaria, ya que los suelos de esta zona y el tipo de cultivo, habían provocado un stress hídrico importante. Por lo tanto, las variedades Merlot y Cabernet Sauvignon han llegado a un nivel cualitativo excepcional, con muy buena maduración fenólica. Disponer de una materia prima de tan excepcional calidad permitirá, aplicando técnicas como la maceración prefermentativa en frío o el delestage, y con un seguimiento de las maceraciones y una posterior crianza en barrica, obtener vinos complejos, afrutados y estructurados, anchos en boca y de taninos harmoniosos.
A nivel sanitario, las condiciones climáticas han favorecido una cosecha sin problemas de podredumbre por hongos o bacterias, que son elementos muy negativos para los vinos elaborados.
Por todo ello, y aunque muy recientemente han entrado los últimos racimos en el lagar, nos atrevimos a afirmar que la cosecha 2006 se recordará como una de las mejores de la historia reciente en el Penedès.